A pocas semanas de iniciar el año académico, las consultas relacionadas con este tema copan la red. Desde sus dispositivos móviles, los padres comienzan temprano a hacer sus deberes, investigando cuáles son los mejores productos en la búsqueda de precio y calidad. Por su parte, los hijos –cada vez más exigentes– adquieren voz y voto en la toma de decisiones de los adultos. En el siguiente artículo, te presentamos cuatro alternativas para que tu marca pueda decir “¡presente!” en esta temporada escolar.
Cada año, a partir de enero, las consultas online relativas al regreso a clases se disparan en Latinoamérica. Con la atención de la audiencia centrada en este evento, la pregunta que surge es cómo estar ahí y ser útiles en momentos en que las necesidades del usuario se multiplican. Teniendo esto en cuenta, decidimos profundizar en las tendencias que están marcando pauta en esta vuelta al colegio y darte una mano para que seas el primero de tu clase en esta temporada escolar 2017.

1. LAS MARCAS APLICADAS DESPIERTAN TEMPRANO

Si tu compañía aspira a “estar ahí” el primer día de clases, considera una estrategia temprana. De acuerdo con estadísticas de Google Trends, el interés por el término “escolares” crece explosivamente alrededor de un mes antes del inicio del ciclo en ambos hemisferios (fines de agosto y fines de diciembre). Perú, Ecuador, México y Chile son los países de la región que han presentado mayor interés en las búsquedas sobre el tema durante los últimos cinco años.

Antes de salir de compras, los latinoamericanos investigan online. Se trata de aquellos instantes en que los consumidores están ansiosos por información, dando lugar a uno de los momentos críticos para las marcas durante estas fechas. Si el objetivo es obtener buenas calificaciones en esta vuelta a clases, aprovechar los múltiples momentos “Quiero-saber” de tus clientes resultará determinante.
Si se comparan los primeros meses de 2015 y 2016, las consultas sobre el tema tanto en Argentina como en Chile se elevaron un 57% y un 31%, respectivamente. Por su parte, Colombia registró un explosivo crecimiento del 144% entre diciembre de 2015 y enero de 2016.

En la misma línea, la Cámara de Comercio de Santiago revela que el 70% de los chilenos adopta sus decisiones de compra en Internet, para luego adquirir el producto seleccionado en una tienda física del proveedor elegido. Los argentinos se comportan de una forma similar: el 44% asegura que realiza consultas online antes de visitar un negocio. Conclusión: gran parte de los clientes decide su compra en la fase de investigación en la web.

No obstante, la experiencia de los clientes en los negocios también puede resultar decisiva. Según un estudio de Google y TNS realizado en Argentina, Colombia, Chile, México y Perú, más de la mitad de los consumidores de la región buscan y comparan precios desde sus smartphones, mientras se encuentran en un local comercial.

Brindar respuestas cuando los consumidores tienen preguntas puede ser clave para ganar el momento escolar. Por lo anterior, contar con un sitio web optimizado para móviles, con funcionalidades que les permitan satisfacer sus necesidades de información de forma sencilla y rápida –además de presentar productos relacionados y ofertas relevantes– puede ser decisivo a la hora de cerrar una venta y no perder al cliente en el momento “Quiero-comprar”.
A medida que pasa el tiempo, los llamados “padres 2.0” –muchos de ellos Millennials– optan por ahorrar tiempo, inclinándose por la vía digital. Con mayor frecuencia, realizan sus compras a través de sitios web que les permiten adquirir todos los útiles en un sólo clic, y así adelantan la tarea antes de salir de vacaciones. Debido a su comodidad, se trata de un mercado en alza, que cada año gana más adeptos. En Chile, por ejemplo, portales como estalista.cl y antartica.cl son reconocidos por proveer este servicio. También supermercados como Jumbo y Líder (Walmart Chile) se han sumado a esta tendencia, implementando páginas especializadas para facilitar la compra de materiales escolares con despacho a domicilio, además de ofrecer la opción de compra online y retiro en tienda.

2. “MAMÁ/PAPÁ, ¿ME COMPRAS…?”

Para anticiparse al momento “Quiero-Comprar” de los padres latinoamericanos, un gran insight para las marcas es saber –precisamente– qué es lo más buscado y qué palabras son las más recurrentes en dichas consultas. Y la respuesta es clara: “útiles”, “mochilas” y “uniformes” figuran entre los artículos más consultados en relación con el término “escolares”.
En este contexto, las búsquedas revelan un amplio interés por productos asociados a figuras populares entre el público infantil. Así, cantantes, actores y personajes animados se encuentran en la lista de “lo más buscado”. Aquí el insight es evidente: los gustos y preferencias de los más pequeños inciden en el proceso de toma de decisiones de sus padres en lo que la vuelta a clases se refiere.
Así lo reflejan las consultas sobre artículos como cuadernos, donde se observa un importante interés en útiles asociados al merchandising de artistas, series de TV y dibujos animados.

3. VOLVER AL COLEGIO…CON YOUTUBE

Pero la vuelta a clases no es sólo una oportunidad para las marcas que venden productos escolares. Desde cómo maquillarse con estilo hasta tutoriales para preparar un buen desayuno, niños, adolescentes y adultos recurren al video online en búsqueda de asesoría. Sólo en Argentina, las consultas en YouTube sobre el tema crecieron un 59% en el último año. Teniendo en cuenta que el 52% de los Millennialsusuarios de YouTube en Chile y Perú accede a la plataforma en busca de información, no sorprende que los padres encuentren respuestas a sus inquietudes en la plataforma.

Pero los más grandes no son los únicos que deben “ponerse al día” en estas fechas. Motivados por el momento “Quiero-hacer”, los más jóvenes consultan videos buscando todo tipo de consejos para estar “a la moda” e impresionar a sus compañeros. Hoy, los youtubers se han convertido en verdaderos influenciadores para la juventud, definiendo lo que es relevante en términos de contenido y cultura. De hecho, un 60% ve los videos de sus creadores favoritos dentro de las primeras 24 horas de encontrarse online.

Esta tendencia trae grandes ventajas para las empresas que quieran conectar con este público diverso e interesado. Más aún si consideramos que 4 de cada 10 usuarios de YouTube en Argentina y Chile reconocen haber visitado la página del anunciante o tienda online, luego de ver anuncios en los videos de los creadores. Este número se eleva a 6 de cada 10 en el caso de Perú.
La marca de mochilas Xtrem, por ejemplo, se alió con la creadora mexicana Yuya en un video que brinda ideas sobre cómo decorar cuadernos y ya supera las tres millones de vistas. Tampoco la colombiana Paula Galindo quiso dejar pasar esta oportunidad, probando y recomendando los artículos escolares de la tienda Kiut.

4. SMARTPHONE: EL MEJOR COMPAÑERO

En nuestros días, las personas recurren constantemente a sus celulares para obtener información o aprender algo. Pero, en particular, cuando se trata de comprar. Esto ha llevado a más de la mitad de los usuarios de smartphones a descubrir nuevas marcas o productos, luego de haber realizado una búsqueda.
En este contexto, los celulares impulsan a los comercios a adaptar sus estrategias considerando estos nuevos hábitos de consumo para atraer y fidelizar a sus clientes. Sobre todo, durante el período previo al inicio del ciclo lectivo, donde las búsquedas dejan entrever una ventana de oportunidades para las marcas. Las consultas hechas desde móviles respecto al tema representaron un 41% en Chile durante 2016, mientras que en Argentina el número se duplicó en comparación al año anterior.
Después del receso vacacional, padres y estudiantes están listos para comenzar un nuevo ciclo, buscando en el mundo online respuestas que los ayuden a superar la prueba. Para las marcas, la clave para ganar el momento escolar está precisamente en ofrecer a sus consumidores la asesoría necesaria, comprendiendo sus demandas y anticipándose a sus dudas, haciendo de este retorno a clases una experiencia sobresaliente.

Fuente: Think With Google

[TedTalks] Tristan Harris revela cómo las Compañías de Tecnología diseñan sus productos para volvernos adictos.
Tristan Harris revela cómo compañías de tecnología diseñan sus productos explotando vulnerabilidades psicológicas de los usuarios para hacerlos adictivos

Cada vez más personas empiezan a notar que la forma en la que consumimos las aplicaciones de la tecnología moderna es similar a como consumimos comida chatarra, a como fumábamos cigarrillos hace algunos años o a alguna otra droga. Una de estas personas es Tristan Harris, un ex ejecutivo de Google que ha fundado la compañía Time Well Spent, cuya misión es hacer notar a la gente y a las mismas compañías de tecnología que sus productos tienen efectos que fomentan conductas adictivas o poco conducentes a la felicidad, la tranquilidad, la sabiduría, etcétera.

The Atlantic describe a Harris como un “binge breaker”, alguien que corta un episodio de consumo adictivo. Harris conoce las compañías de tecnología desde adentro y mantiene que están diseñando sus productos con la intención expresa de hacerlos adictivos. Compara su iPhone con una de esas maquinas tragamonedas que se pueden ver flashear en los casinos. Es anfitrión de eventos en los que personas que checan hasta 150 veces su celular al día (algo harto común en nuestros días) se exponen a una vida alternativa en la que se involucran en actividades que les ayudan a desconectarse un poco de sus aparatos –como puede ser aprender a tejer.

Harris tiene un perfil muy particular: estudió ciencias informáticas en Stanford, trabajó un rato en Apple y luego hizo una maestría en el Persuasive Technology Lab de Stanford, el cual era manejado por el psicólogo B. J. Fogg y donde se empleaban principios de la psicología conductual al diseño de software. Esto es, aparatos y aplicaciones que tienen embebidos rasgos de psicología conductual para hacer que los productos persuadan a los usuarios de establecer comportamientos favorables para las compañías que los diseñan. Dicho a grosso modo un laboratorio de condicionamiento pavloviano en el cual, en vez de decir que los consumidores son como perros que reaccionan a campanas, se dice que los productos “inspiran” a los consumidores a tomar ciertas conductas. No debe sorprendernos que uno de los fundadores de Instagram es también exalumno de este laboratorio. Uno de los comportamientos que se analizaron en este laboratorio, según The Atlantic, es cómo otorgar un like instantáneo a una persona en el momento en el que sube una foto refuerza esta conducta, haciendo que sea más frecuente.

Un ejemplo de cómo los sitios y aplicaciones explotan nuestras necesidades emocionales y nuestros instintos es mencionado por Harris en torno a LinkedIn. Cuando esta red social fue lanzada, se creó un icono que visualmente representaba el tamaño de la red del usuario. Este icono detonaba la necesidad innata de la persona a buscar aprobación social, motivándola a conectarse con los demás para aumentar el tamaño de su icono. Las personas no querían parecer perdedores, aunque en ese entonces no había mucho que se pudiera hacer en esa red social al conectar con otros. En Facebook, por ejemplo, se deja ver a una persona que ya hemos leído su mensaje, lo cual nos presiona a que enviemos otro mensaje, activando nuestro sentido innato de reciprocidad social. Snapchat es aún más agresivo e informa a los usuarios que un amigo les está escribiendo un mensaje, lo cual obliga de alguna forma a no dar un paso en falso y terminar el mensaje.

Sin duda, el producto más agresivo y dominante de nuestra era es el smartphone, una especie de Harris aprendió estas cosas en el programa de Fogg, del cual luego se salió, preguntándose en dónde queda la ética en estas tácticas de manipulación. Habiendo aprendido que existe esta intencionalidad en el diseño Harris se ha dedicado a exponer estas tácticas de persuasión, a las cuales compara con la forma en la que las compañías de comida chatarra introducen azúcar y grasa en su comida para fomentar comportamientos compulsivos. Facebook, Instagram, Twitter nos dan nuestras dosis de “recompensas variables” (descargas de dopamina) en la divisa de “likes”.

Por un rato Harris trabajó en Google, donde intentó promover valores éticos para rediseñar sus productos, pero dejó esta compañía luego de que no fueron muy bien tomadas sus recomendaciones.
A través de su compañía Time Well Spent, Harris intenta ahora generar conciencia dentro de las compañías de tecnología para hacer algo similar al movimiento de comida orgánica. Su idea es crear una especie de certificado para apps que promueven una calidad de vida y que se basen en principios éticos. Harris cree que la buena tecnología debería permitirnos ver a dónde se está yendo nuestro tiempo –por ejemplo, un teléfono que te alerte cuando lo has usado más de 10 veces en 1 hora o un sistema de correo que puede colocarse en modo de concentración y limitar los correos que se descargan hasta que has cumplido cierta tarea (con una posible interrupción en caso de una emergencia).

Tristan Harris es sin duda uno de los pioneros en este campo, junto con voces como Douglas Rushkoff y otros. El tema eventualmente puede ser tan importante en términos de salud como lo es hoy la comida chatarra en países con altos índices de obesidad y diabetes. A final de cuentas se trata de un problema ético, en el cual será necesario ver que la salud colectiva es más importante que el beneficio económico individual. Algo que parece muy lejano todavía.
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