En ella podemos encontrar cuatro fases primarias que representan “campos de batalla” donde cada marca pueden “ganar” o “perder”. En cada una de ella podemos generar una estrategia de contenido diferenciada, con objetivos, herramientas, soportes y estilos distintos.

La primera fase es la Consideración inicial:

El proceso que explicamos anteriormente con el concepto Zmot.

Luego está el proceso de Evaluación, un proceso en el cual un potencial cliente está predispuesto a evaluar los diferentes caminos para conectarse con la marca, acá, un contenido con información específica y complementaria junto con manejo de canales de atención directa, web to call, call center y formularios de contacto se tornan clave.

Luego el Cierre, cuando los clientes adquieren un producto o servicio para finalmente, todo el proceso posterior a la compra y los procesos de fidelización, cuando los clientes generan experiencias, generan vínculos y se pueden convertir en verdaderos embajadores de marca, tal como lo baja Google con su concepto UMOT.

Para finalizar,  algunos datos a tener en consideración:

Promesa de marca clara: Las audiencias y sus clientes siempre querrán una promesa de marca clara, ofertas valiosas y que sean reales o aporten.

El cuándo: Entender en qué puntos de contacto de la travesía están abiertas las personas en querer interactuar y recibir información.

Cuellos de botellas: La travesía es un ecosistema, es decir, cada fase es un sistema propio pero conectado entre sí. Por lo mismo, podemos entender de mejor manera los cuellos de botella o procesos que entrampan o paralizan la adopción de un producto o servicio.

Relaciones a largo plazo: La publicidad comienza a crear espacios de encuentro y cultivar relaciones en el tiempo.

Infoxicación: Tenemos una mente entrenada para ignorar la sobre información. Vivimos sometidos a un entorno de excesos de información, de mensajes, de ofertas. Por lo mismo nos hemos vuelto expertos en técnicas inconscientes del filtraje y descarte. Acá se torna clave tener la capacidad de diferenciarse y estar en el momento adecuado.