El poder de adquisición de un niño está en crecimiento. Expertos estiman que la influencia en la compra global de los niños es de más de 1.8 billones de dólares. Además, marcas de todo tipo tienen la capacidad de posicionar sus valores en la mente de las personas desde muy jóvenes

 

Hace algunas décadas, cuando la publicidad de los cigarrillos invadía parrillas publicitarias de todos los medios, un estudio demostró que la mayor parte de niños estadounidenses menores de 6 años eran capaces de reconocer a Joe Camel.

El estudio aparece en el libro de Martin Lindstrom: “Así se manipula al consumidor” y refuerza la idea de que los niños son capaces de reconocer el logo de una marca desde que tiene un año y medio

 

Ahora los niños deciden

 

Que los niños reconozcan marcas, no solo afecta la visión del mundo que pueden desarrollar sino también a las decisiones ligadas al consumo que pueden ejercer.

Hace 14 años, la revista Adweek comenzaba una historia protagonizada por una niña de 3 años que obliga a su madre a comprar un paquete de galletas distinto al habitual. Básicamente, la razón era que su personaje animado favorito había cambiado de marca.

En ese momento, los especialistas ya alertaban de la conciencia de marca que existía en los niños y del poder influyente que éstos podían tener sobre sus padres.

Sin embargo, consultoras y agencias especialistas en gestión de la travesía del cliente que investigan y ejecutan adecuadamente una estrategia dirigida a jóvenes, pueden ser capaces de desarrollar efectivamente una futura lealtad de marca.

El informe Buckingham de Inglaterra, indica que los niños ejercen una gran influencia en la actividad de compra de sus padres, además de ser consumidores y electores propios de sus productos.

De igual forma es muy importante tener claridad de que esta es una zona compleja para las marcas. A pesar de no existir una extensa legislación para regular productos orientados a niños, la industria debe tratar este sector demográfico de una manera ética y responsable.

 

¿Cuándo comienza el rompimiento?

 

Según una investigación liderada por la firma neoyorkina RoperASW, los niños a los 11 años empiezan a experimentar con nuevas marcas con la idea de apartar sus decisiones con la sus padres.

De hecho, entre los 13 y 17 años suelen probar las marcas que se encuentran en una segunda o tercera categoría de elección. A los 18, los jóvenes comenzarían nuevamente a reducir sus opciones y elegir favoritos.

Dado lo anterior, se hace altamente recomendable reconocer que internet ha cambiado la forma en que los clientes y usuarios se relacionan con las marcas, comportamientos identificables desde etapas muy tempranas, transforma los fundamentos económicos del marketing y vuelve obsoletas muchas estrategias y estructuras tradicionales de esa función. Sigue leyendo ideas sobre cómo gestionar efectivamente la Travesía del Cliente en este link.

Fuente: PuroMarketing