Los debates sobre efectividad de las campañas de marketing suelen producirse demasiado tarde. En un contexto agitado, con clientes altamente demandantes y ultra conectados, la relevancia y sintonía entre el mensaje, los canales y los receptores es clave.

¿Cómo asegurar la ‘entrega de valor’ (value delivery) en nuestras campañas?

Briefing: Uno de las principales dificultades de las marcas es el traspaso de información. Comprender y comunicar los objetivos comerciales de manera específica es prioritario en esta primera etapa e incluir todas las ideas creativas que se quieran considerar de acuerdo a la plataforma de envío y el público objetivo.

Data-Driven: Considerar las métricas y datos para evitar prejuicios sobre el comportamiento de los clientes debe ser un pilar en la entrega de alto valor. Aprovechando los datos y tecnologías para la toma de decisiones, evitando asumir riesgos creativos que se reflejan en malos resultados en decisiones de plataforma de servicio, segmentación de clientes y enfoques de campaña.

Revisión Interna: Antes de lanzar cualquier campaña es fundamental mantener una revisión interna, confirmar los precios, la disponibilidad de stock, tener las condiciones de servicio y vigencia claras y por último mantener énfasis en la ortografía. Los detalles son claves en la entrega de contenido de alta calidad.

Una empresa centrada en el cliente no puede dejar de lado estas tres consideraciones y tener en cuenta que cada buena experiencia generada en los clientes no solo amplía su ciclo de vida y preferencia hacia su marca, sino que también lo convierte en un promotor a través de su testimonio de experiencia y satisfacción de servicio.