Hoy el mundo está rodeado de múltiples crisis que ponen a prueba nuestra sociedad. Muchas personas quieren realizar acciones en pos de limitar el sufrimiento, promover el crecimiento humano y minimizar los riesgos actuales y futuros. Pero estos aspirantes a agentes de cambio suelen luchar por aprovechar todos sus recursos individuales de manera efectiva para ayudar en la creación de un futuro mejor para las personas y el planeta. 


Para profundizar en cómo las personas con muchos recursos pueden apoyar en lograr un cambio sistémico positivo,, McKinsey en asociación con otras instituciones crearon el reporte Influence for good: How highly resourced individuals can work towards positive systemic change. Lo invitamos a leerlo en este siguiente enlace.