En los últimos años, las transformaciones tecnológicos han traído como consecuencia destacados cambios en el mercado laboral, generando que algunos puestos laborales desaparezcan y otros se transformen, mientras se van creando nuevos espacios laborales.

La expansión de los canales digitales de venta ha dejado en evidencia la necesidad de desarrollar nuevas habilidades profesionales por parte de  los vendedores, así como de la contratación de nuevos profesionales especializados que otorguen apoyo a este proceso. 

Este paso ha sido difícil para las empresas, dado que, según información dada por el Banco Mundial en el 2018, uno de los principales obstáculos para el desarrollo de negocios en Latinoamérica y El Caribe es la falta de trabajadores con habilidades específicas.

Los nuevos trabajadores del eCommerce

Según la Cámara de Comercio de Santiago, para el correcto funcionamiento y desarrollo del eCommerce se requiere que las empresas de este rubro cuenten con trabajadores que posean habilidades técnicas combinadas con habilidades “soft”. Esta necesidad se debe a que el mercado del eCommerce requiere tanto de colaboradores que sepan manejar las nuevas tecnologías, así como también de personas que sean conscientes de la importancia de las habilidades blandas.

La idea anterior coincide con los resultados de un estudio del Instituto McKinsey global del 2018, en el que se sostiene que “se estima que para el 2030 la demanda de habilidades tecnológicas aumentará en un 55%, los requisitos para las habilidades sociales y emocionales aumentarán en un 24%, mientras que la demanda de habilidades altamente cognitivas aumentará un 8%”.

Habilidades transversales de los profesionales del eCommerce

Tomando en consideración el crecimiento del eCommerce y los cambios que ha traído al ámbito laboral, se evidencia la existencia de habilidades transversales que son valoradas en la mayoría de los puestos de trabajo. Las habilidades aquí presentadas permiten que el trabajador se desenvuelva en un entorno laboral que, además de los conocimientos técnicos, incluye habilidades cognitivas, no cognitivas, actitudes y destrezas. A continuación, presentamos algunas de ellas:

1. Adaptación al cambio:

Hoy es necesario que los trabajadores sean resilientes, es decir, que tengan capacidad de adaptarse y enfrentarse con flexibilidad y versatilidad a los cambios de un entorno que cambia rápidamente. Es necesario que los nuevos profesionales sean capaces de responder adecuadamente ante cambios y situaciones de incertidumbre, ya sean externos o de la propia organización.

2. Orientación al cliente y al servicio:

Los nuevos trabajadores deben preocuparse por crear una experiencia positiva para los clientes, para lo cual deben tener una mentalidad de servicio y de ayuda con el fin de satisfacer exitosamente la búsqueda de bienes y servicios de los consumidores.

3. Trabajo en equipo:

Los trabajadores deben ser capaces de identificarse como colaboradores de una meta común en el equipo, para lo cual se requiere que faciliten las relaciones interpersonales y sean conscientes de las repercusiones de sus propias acciones en el equipo. Aquí también importa el liderazgo, ya que los trabajadores deben tener la capacidad de influir en su equipo para que trabajen con ánimo en el logro de los objetivos comunes.

4. Pensamiento estratégico:

Es necesario que los colaboradores de una empresa comprendan cómo el fenómeno digital puede afectar (positiva o negativamente) la propuesta de valor y modelo de negocio de una empresa, de forma tal que pueda proyectarse al futuro. Así, los trabajadores serán conscientes de las posibilidades que tienen ante la toma de decisiones de proyectos, enfocando a la organización con planes de acción que consideren el fenómeno digital.

Si está interesado en conocer más sobre los modelos de venta híbrida, lo invitamos a continuar su lectura en el artículo “Vendedor Híbrido: ¿Cómo mejorar la gestión comercial del cliente omnicanal?”.