Una foto divertida puede estar enviando datos que quizá no desees compartir con terceras partes.

Seguramente en los últimos días has visto tus redes sociales repletas de
fotos de tus amigos y contactos con unos 40 años de más. Es el fenómeno que introdujo FaceApp, una aplicación que utiliza inteligencia artificial y un editor de imágenes para mostrar diferentes versiones de tu rostro y que ya cuenta con más de 80 millones de usuarios activos.

FaceApp tiene una versión gratuita con 21 filtros que puedes aplicar a tus
fotografías y una versión Pro con 28 filtros. El dueño de la aplicación más
descargada del 2019 es Wireless Lab, una empresa de tecnología rusa.
La capacidad de poder simular el envejecimiento natural y otras
características faciales hizo que los expertos en ciberseguridad encendieran las alarmas y nos advirtieran antes de querer usar esta aplicación para ver como luciríamos a los 80 años.

Si nos remontamos algunos años atrás, podemos recordar el escándalo de
Cambridge Analytica, en el que se usó información de usuarios de Facebook
recopilados a través de inocentes cuestionarios sobre la vida diaria. Algunos de esos datos incluían registros de llamadas, mensajes de texto e información de ubicación, los que luego fueron analizados por la empresa británica y se usaron para consultorías políticas para así poder influir en procesos eleccionarios alrededor del mundo el año 2016.

Los consumidores simplemente piensan que es divertido y lo comparten a
ciegas
“, dijo Robert Siciliano, experto en seguridad de Safr.Me. “La gente se ríe de sus fotos. Sin embargo, a cambio, tales aplicaciones quieren una parte de sus datos.” También expresó que existe preocupación en lo que se refiere a empresas con sede en Rusia, debido a que piensan que el gobierno de este país puede forzarlas a abrir una puerta trasera a estos datos y los servidores de este tipo de compañías.

La política de privacidad de FaceApp señala que sus afiliados y proveedores de servicios “pueden transferir la información que recopilamos sobre usted, incluida la información personal, a través de las fronteras y desde su país o jurisdicción a otros países o jurisdicciones de todo el mundo.”

Con esto recordamos la importancia de leer las políticas de privacidad de las apps que utilizamos y podemos tomar una decisión informada sobre qué compartimos en redes sociales y sus posibles efectos colaterales.


Hace un par de semanas en Chile se lanzó el ESTUDIO Data Driven Marketing, realizado por el Observatorio de Sociedad Digital de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, en colaboración con la Asociación de Marketing Directo y Digital AMDD.

En este informe que plantea un panorama concreto del uso de los datos y su conversión a información relevante para la rentabilidad de las operaciones en distintos mercados, también se aborda el nivel de conocimiento y las regulaciones, tanto a nivel internacional como a nivel local.

Resultados muestran que solo un tercio de los profesionales de la industria del marketing en Chile conoce o está al tanto del proyecto que modifica la ley de protección de datos 19.628, y en el cual se establecen nuevos derechos basados en los principios ARCOP: Acceso, Rectificación, Cancelación, Oposición y Portabilidad, dejan en evidencia que por desinformación las empresas pueden tomar un riesgo superior al que logran administrar en estas materias.