Estamos tan saturados de información, que resulta lógico perder la perspectiva de cuáles son los primeros pasos a dar, para integrar IA a nuestras operaciones.

Comenzar a aplicar inteligencia artificial en la creación de contenidos de tu organización puede ser ese primer paso en el proceso de adaptación digital.

Puede que en este minuto estés pensando que entiendes de qué se habla cuando tratamos sobre economía digital y comprendes los avances tecnológicos que se aplican en la actualidad, pero tu gran duda es por dónde empezar. ¿Cuál será el mejor enfoque para tu tipo de negocio y para la cultura de tu empresa? 

Para esto la tecnología basada en la inteligencia artificial que se está aplicando al marketing y su quehacer, desarrolla variadas herramientas que se pueden personalizar y adaptar al funcionamiento, proyecciones e ideales de una organización. 

Un realidad

Es difícil imaginar que las máquinas se apoderarán de nuestras vidas. Pensar en que una de ellas pueda escribir un resumen de los eventos deportivos del fin de semana parece cosa de ciencia ficción, pero hoy es una realidad. 

La inteligencia artificial (IA como la llamaremos en adelante) ha hecho grandes avances en los últimos años, y no es tan difícil imaginar el impacto en las estrategias de marketing, en especial en la creación de contenidos.

La forma en que las herramientas o aplicaciones de IA generan contenido es a través de las normas. Cuando hablamos de normas nos referimos a que hay que establecer parámetros de significado a conjuntos de datos específicos. Con esta información y sus límites claros, la IA podrá desarrollar una narrativa entorno a la temática elegida. 

Sin perder el control

Si bien el contenido generado por un agente de IA parece cambiar las reglas con las que operamos, este adelanto tecnológico enfrenta un titánico desafío: los computadores no piensan por sí mismos. 

Como lo detallamos en nuestro artículo anterior, ( Gestion a través de chatbots, ventajas y desventajas en 3 claves de uso ) las máquinas necesitan de nuestro aporte para funcionar óptimamente. Sin el aporte humano, la inteligencia artificial, en el mejor de los casos, entregará un informe aburrido y confuso que nadie leerá. La IA no sabe lo que consideramos divertido, espontáneo; tampoco sabe de ritmos ni estilos de redacción.

Pero el objetivo de la IA no es reemplazar a los seres humanos; es “imitar las funciones cognitivas asociadas con la mente humana”, como lo explican Stuart J. Russell y Peter Norvig, autores de Inteligencia artificial: un enfoque moderno (Artificial Intelligence: A Modern Approach), el libro de texto más popular sobre el tema.  


En Customer Trigger nos esforzamos constantemente por mejorar la atención a nuestro clientes y a sus organizaciones. Suplir sus necesidades respecto al actual escenario digital es nuestra principal motivación: llevarlos al siguiente nivel.