¿De qué lado estás? Del lado futurista que aporta la ciencia ficción o del lado que nos ayuda a mejorar nuestra gestión de marketing.

La imagen que tenemos de la neurociencia y de la inteligencia artificial está la mayoría de las veces influenciada por lo que nos ha inculcado la ciencia ficción, con esa visión de la robótica futurista que viene a salvar al mundo de una catástrofe o de robots que se apoderan del mundo. Esta idea que concebimos está muy lejana a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos o inteligencia para mejorar la calidad del servicio a los clientes.

Inteligencia Artificial no es mas que habilidad de las máquinas y de los sistemas de información para emular el pensamiento humano y la toma de decisiones. La recopilación de millones de datos, la atribución de ellos para ir aprendiendo, generan entregables como Watson, el súper cerebro de IBM, que ya derrotó a los campeones humanos del concurso estadounidense de preguntas y respuestas Jeopardy!. Su intención es mejorar las funciones cognitivas del ingenio y comprobar sus capacidades para realizar diagnósticos médicos, análisis de la personalidad y traducciones en tiempo real. También más cerca podemos ver a Facebook, ideando un algoritmo que permite reconocer un rostro con éxito en el 97 % de las veces, aunque haya sido mal captado.

Con este foco, las marcas ya pueden sacar partido de nuestras emociones, con tecnología del reconocimiento de las emociones que permitirá acercarse mejor a los clientes. Esto ofrece a las marcas la oportunidad de combinar los estados de ánimo y los comportamientos de los consumidores con contenido relevante en el momento adecuado.

Otro ejemplo son los “chatbot”, que gracias al aprendizaje automático, permiten una interacción automatizada entre los clientes y las marcas a través de “interface” de mensajería, que pueden ayudar a reducir los costos de atención y abrir el diálogo en momentos que un recurso humano no lo podría hacer.

Las búsquedas que hacemos en nuestros dispositivos móviles son cada vez más predictivas, proporcionando recomendaciones a lo largo del proceso de compra o decisión, para impulsar tanto la consideración del cliente como eventualmente la conversación. Estas nuevas búsquedas mejoradas por inteligencia artificial brindarán oportunidades claras a las marcas para anticiparse mejor a las necesidades del cliente con el fin de ofrecer productos más relevantes y realizar venta cruzada.

La oportunidad de entender y acercar de mejor forma la inteligencia artificial y la neurociencia a la gestión de marketing, fomenta una oportunidad única de mejorar la calidad del servicio y de anticiparnos a las necesidades de nuestros clientes.